Cuando un año llega a su cierre, no solo hacemos balances. Hacemos memoria. Desde la constructora Bonilla Zea, recordamos los pasos que dimos, los retos que enfrentamos y, sobre todo, a las personas que caminaron con nosotros.
Este año fue especialmente significativo para la constructora Bonilla Zea. Fue un periodo marcado por crecimiento, aprendizajes y la confianza de muchas personas en nuestro trabajo. A lo largo de estos meses tuvimos el privilegio de acompañar a 186 familias en el inicio de una nueva etapa, siendo testigos de momentos que marcan la vida y le dan sentido a nuestro trabajo diario.
Un año de crecimiento, proyectos y confianza.
Vimos cómo nuevos proyectos empezaron a tomar forma. La obra de Numbaná dio sus primeros pasos y hoy avanza con paso firme, convirtiéndose poco a poco en ese lugar que muchos soñaron. Al mismo tiempo, con la entrega de las zonas sociales de Cimará, se abrieron espacios pensados para compartir, encontrarse y fortalecer los lazos entre quienes lo habitan.
Este año también nos regaló una fecha muy especial: celebramos 25 años de trayectoria. Un camino construido con compromiso, experiencia y una forma de hacer las cosas que pone a las personas en el centro. Mirar atrás nos llena de orgullo, y mirar hacia adelante nos motiva a seguir creciendo.
Ese crecimiento se reflejó también al interior de la organización. Avanzamos de manera decidida en nuestro Sistema de Gestión de Calidad, alcanzando un 63 % de implementación, consolidando procesos más claros, equipos mejor articulados y una estructura cada vez más sólida para el futuro.
Crecimos como empresa y, sobre todo, como equipo humano. Este año nuestra planta de colaboradores se renovó y fortaleció, y nos llena de alegría saber que hoy contamos con personas comprometidas, entregadas y alineadas con nuestros valores, que aportan día a día desde su rol para hacer realidad cada proyecto.
Estrenamos nuestra nueva oficina principal como un reflejo de esa evolución, y alcanzamos logros importantes en el área comercial, como el punto de equilibrio de Numbaná Etapa 1, resultado del trabajo constante, la planeación y la confianza de quienes creyeron en el proyecto.
Nada de esto sería posible sin quienes hacen parte de Bonilla Zea. Gracias a nuestros colaboradores por su dedicación, su esfuerzo y por poner el corazón en cada detalle. Su trabajo, muchas veces silencioso, es el que sostiene cada avance, cada entrega y cada sueño que ayudamos a construir.
Más allá de los números, este año quedará marcado por los momentos compartidos: las llaves entregadas, los abrazos, las sonrisas sinceras, los desafíos superados y un equipo que avanza unido, con propósito y convicción.
Acompañamos procesos, avanzamos paso a paso, crecimos juntos y vivimos experiencias que hoy ya hacen parte de nuestra historia.
Gracias por confiar, por elegirnos y por seguir caminando a nuestro lado junto a la constructora Bonilla Zea. Seguimos construyendo futuro, con la misma pasión y con ustedes como la razón de todo.
05 de enero de 2026
